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otra parte el uso de las voces ingenio é ingenioso eran en tiempo de Cervantes mas frecuentes de lo que son ahora, y tenian aplicaciones que no se les dan en el dia. Las reuniones ó conferencias de los literatos ó aficionados á las ciencias, en las cuales se leian y analizaban sus composiciones, algunas de las cuales se orSanizaron despues bajo el título de academias, y dieron orígen á muchas de las que hay en España, se llamaban entonces reunion de los ingeniosos. Por la misma razon bajo el nombre de un ingenio de la corte 6 de otra parte, se ocultaban á veces los autores y personages mas calificados al publicar sus producciones, como lo hizo segun se dice el mismo Felipe IV al dar á luz algunas de sus comedias; y se llamaba tambien ingenio al que suministraba comedias al teatro, y que ahora llamamos poeta ó

autor.

(2) Hidalgo 6 hijo de algo. Clase media entre los caballeros y los del estado llano, que gozan por su nobleza de ciertos privilegios y exenciones de que no disfrutan los pecheros ó villanos. Hay varias especies de hidalgos: los llamados de ejecutoria, de gotera, de privilegio, de cuatro costados, de devengar quinientos sueldos etc. Por lo que dice el mismo D. Quijote en el cap XXI de la primera parte, vemos que nuestro Hidalgo lo era << de solar conocido, de posesion y propiedad, y de devengar quinientos sueldos. » Llamábanse asi en primer lugar porque cuando alguno de estos hidalgos recibia agravio de otro, en satisfaccion de él devengaba ó tenia derecho á exigir por sentencia juicial quinientos sueldos; al paso que en igual injuria el villano no podia devengar mas que doscientos; y en segundo lugar por que era el acostamiento, estipendio ó sueldo que recibian de los reyes los hidalgos de sangre cuando les servian en la guerra.

(3) Don Quijote. Viendo Cervantes el abuso que se hacia ya en su tiempo de este título ó dictado, quiso ridiculizarlo, haciendo que su héroe le tomara tambien. Siguiendo la misma idea, vemos en el cap. III de la primera parte, que despues que aquellas dos mugeres del partido llamadas la Tolosa y la Molinera hubieron ceñido la espada y calzado las espuelas á Don Quijote, este las pidió encarecidamente se llamaran de alli en adelante Doña Tolosa y Doña Molinera. Este abuso, dice el señor Pellicer, refiriéndose al P. Guardiola contemporáneo de Cervantes, principió á introducirse en España en tiempo de Enrique IV, continuando en el de los reyes católicos; y añade que los judíos eran los que mas afectaban el don, y que en su tiempo le usa

ba la gente baja y hasta las mugeres públicas, especialmente en Andalucía. Da á conocer Cervantes lo mal que estaba con el abuso del don, á mas de lo referido, por el coloquio que pasó entre Sancho Panza y Don Quijote, hablando de lo que decian de él en el lugar, como se lee en el cap. II de la segunda parte; por lo que hace decir á Teresa Panza en el cap. V de la misma ; y últimamente por el razonamiento de Sancho siendo ya gobernador de la ínsula Barataria, con su mayordomo, y se lee en el de la referida segunda parte.

cap. XLV

A la dedicatoria.

Hablando Cristóbal de Mesa de D. Alonso Lopez de Zuñiga y Sotomayor, VII duque de Béjar, descendiente de la casa real de Navarra, á quien dedicó Cervantes la primera parte de su Don Quijote, dice que fue tan gran poeta y valeroso soldado, que merecia ser el Mecenas de su edad y el Augusto de su siglo. Sin embargo de esto, y de el buen acogimiento y honra que el Duque hacia á toda suerte de libros, como dice el mismo Cervantes en la dedicatoria, el señor D. Vicente de los Rios, fundado en una tradicion poco sabida, supone que el Duque no quiso admitirla en un principio, pensando que D. Quijote era un libro meramente caballeresco, y que padeceria su opinion si sų nombre se leyese á su frente; pero que habiendo conseguido Cervantes leerle un capítulo de su obra, le pareció tan bien, que la adınitió: infundada y vaga tradicion que refuta vigorosamente Pellicer en la vida de Cervantes. Lo que parece mas probable es que informado el Duque de que la obra de Cervantes iba dirigida á dar un golpe mortal á la tan generalizada lectura de los libros de caballerías, no considerara prudente tomar parte en un negocio del que sin duda creyera habia de salirse mal; y que una vez admitida la dedicatoria « no le trató, como dice tambien el mismo Rios, con la generosidad que correspondia á su grandeza, y al mérito y necesidad de tan insigne escritor,» pues á pesar de lo agradecido que era Cervantes no volvió á hacer mencion del Duque de Béjar, ni menos le dedicó la segunda parte de su Quijole, cuando en 1615 la publicó, época en la cual vivia aun el Duque, pues no falleció hasta el año 1619.

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Al prólogo.

(1) Engendrado en una cárcel. (V. la nota primera á la obra.)

(2) Al principio de los libros suelen ponerse, La costumbre de preceder los libros de sonetos, epigramas, cartas al autor y demas elogios, y la de atestarlos con prolijas, pesadas é inoportunas citas de autores que tal vez no se conocian, llegó á tal estremo, que en algunos abultaban nas que la misma obra, haciéndola por consiguiente mucho mas cara. Y tanto por esto, como por ser los mas de aquellos elogios una adulacion baja de ciertos paniaguados del autor, ó quizá y seria lo mas cierto, una produccion del mismo elogiado, Cervantes criticó en su prólogo este abuso y mala costumbre, que sin abandonarla la hizo ridícula, poniendo los elogios de su libro en boca de los mismos sugetos á quienes principalmente se propuso y consiguió derribar.

A las poesias.

(1) Urganda la desconocida. Especie de maga, bruja ó encantadora y falsa profetisa de la que se habla en la historia de Amadis de Gaula y en otros libros de caballerías. Esta encantadora reinaba en una isla desconocida, y velaba sobre la suerte de Perion y de sus hijos, habiéndose constituido en cierta manera su protectora. Como unas veces aparece en forma de vieja, otras de jóven, etc., y desaparece repentinamente, Cervantes la llama desconocida, y por la misma razon la hace decir estos versos por lo que tienen de oscuro y misterioso. En ellos hablando con su libro á imitacion de la carta 20. del libro I de Horacio, en que anuncia al suyo la varia fortuna que habia de correr con sus lectores, y la diversidad de juicios que harian de él y de su autor, manifestó Cervantes que ni él era docto, ni su libro científico; protestando que sus alusiones satíricas no se proponian objeto determinado, por mas que algunos curiosos quieran interpretarlos. Nuestro Cervantes fue el inventor de estos versos cortados en los finales que despues imité, como dice Pellicer, el autor de la Pícara Justina (V. la nota 43 á la obra).

(2) Fueres con letu-.Ir con letura, andar con letura etc.,es lo

mismo que ir con intencion, acertar, atender, persuadir etc. (3) Un árbol real te ofre-. Alude al Duque de Béjar. (V. la nota á la dedicatoria).

que

(4) No indiscretos hieroglí-. Al paso que un novel caballero iba dando fin á sus hazañas, pintaba ó hacia grabar en su escudo habia recibido en blanco algunos geroglíficos que las recordasen; y á esto alude el autor cuando hablando con su libro le dice que no se prometa fama pública, pues en este juego de aplausos populares perderia, porque embidabs con figuras, cuales eran D. Quijote, Dulcinea, Sancho etc.; y esto cree el señor Pellicer, tal vez arbitrariamente, que se refiere al juego llamado de la primera, muy comun cuando escribia Cervantes. A continuacion aconseja igualmente al mismo libro, que no se engria, ni envanezca, temiendo los ataques de los sabios y las vici situdes de la fortuna; y para que escarmiente le cita los malos resulta. dos que tuvieron de su envanecimiento y propia satisfaccion D. Alvaro de Luna, gran privado del rey D. Juan II, que fue degollado en Valladolid el 2 de Junio de 1452; Anibal, célebre general cartagines, cuyas desgracias le llevaron al estremo de tomar un veneno en Libissa, capital de la Bitinia; y Francisco I rey de Francia, que hecho prisionero en la batalla de Pavía en el año 1525, estuvo detenido en Madrid en casa de los Lujanes en la plazuela de la Villa á disposicion de nuestro Carlos I y V de Alemania hasta que concertó su libertad.

(5) El negro Juan Lati-, Cervantes quiso con esto criticar el abuso tan comun en su tiempo de ostentar erudicion pedantesca á fuerza de hacinar autoridades y testos latinos en todas las obras que se publicaban.

Juan Latino fue un negro natural de la Nuvia, que de muy tierna edad vino á España con sus padres, desde Etiopia. Fue esclavo del Duque de Sesa, nieto de D. Gonzalo Fernandez de Córdoba, conocido mas comunmente con el nombre del Gran Capitau, con quien se crió y estudió. Adquirió luego la libertad, y llegó á ser tan buen gramático latino,que mereció mil distinciones

y

el sobrenombre ó apellido de Latino, habiendo obtenido y desempeñado por mas de sesenta años la cátedra de Humanidades de Granada en donde murió á los go años de edad en 1573 casado con Doña Antonia Carleval, de linage distinguido. Don Diego Jimenez de Enciso compuso de él una comedia.

(6) Amadis de Gaula. (V. la nota 43 á la obra).

(7) El gran ribazo de la peña Pobre. (V. la nota 43 á la obra),

(8) Tu sabio autor al mundo único y solo. Cervantes no podia creer que se llegase á cumplir tan á la letra su vaticinio, cuando por boca de Amadis de Gaula dijo: que el autor del Quijote seria único y solo. Sin embargo esto supone que reconoceria ya en su obra un mérito singular y peregrino.

(9) Belianis de Grecia. (V. la nota 62 á la obra).

(10) La señora Oriana a Dulcinea del Toboso.(V. las notas 12 y 43 á la obra).

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(11) A Miraflores. «Pequeño pero delicioso castillo á dos leguas de Londres y la mas saborosa morada que en toda aquella tierra habia, segun se lee en la misma historia de Amadis de Gau la, en el que solia vivir la señora Oriana despues que el rey su padre se lo hubo dado. »

(12) Ygozara los gustos sin escote. Como de las frecuentes visitas que hizo Amadis á su solitaria y sin par Oriana resultase el deshonor de esta señora, envidia la suerte de Dulcinea, que nunca fue visitada de su comedido y platónico amante Don Quijote.

(13) Gandalin, escudero de Amadis de Gaula. Gandalin era hijo de Gandales, caballero escoces que crió á Amadis; y amo y escudero se educaron juntos, como que en la crónica şe llaman hermanos de leche, (V. la nota 43 á la obra).

(14) Que á solo tú nuestro español Ovidio. Cervantes se califica á sí mismo de Ovidio Español, y á la verdad con mucha razon, segun dice Pellicer, pues imitando al poeta latino en las trasformaciones de que hace mencion ¡en los 15 libros en que dividió sus Metamórfosis ó fábulas mitológicas, convierte nuestro autor en gigantes á unos molinos de viento; en princesas á unas mugeres perdidas; en ejércitos á unos rebaños de carneros; en gobernador á un rústico; en dueñas á las lagunas de Ruidera, etc.

(15) Con buzcorona te hace reverencia. Diccion compuesta de los sustantivos buz y corona. Hacer el buz es lo mismo que obsequiar, reverenciar, festejar etc. En el Tesoro de la lengua castellana dice Covarrubias que el buz es el beso de reverencia y reconocimiento que da uno á otro; y añade que entre otras monerías que la mona hace, es el buz, tomando la mano y besándola con mucho tiento etc. y luego poniéndola sobre la cabeza ó coronilla de ella. De estas dos acciones se formaria la palabra buzcorona. Se llamaba tambien buzçorona, segun el Diccionario de Oudin, un juego ó burla que se hacia dandó á besar la mano,

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